Carta


Ocseneba en trance
Impermeable intervenido
"Pelada, peluda, pelempempuda"
Salón Aragua, 2002


No escribo desde la tristeza, sino desde la ausencia. Sabes yo siempre he sido muy infantil, en mis maneras, en mis gustos, en mis berrinches. Eso siempre me gustó, y lo cultivé, hasta hacer de eso, algo simbólico en mi vida. En mi defensa de tesis de grado, pensé que al estar tan nerviosa, no iba a poder hablar, así que me disfracé, me puse unos moñitos, y un impermeable transparente (debajo no tenia ropa) que yo intervine con objetos encapsulados dentro de unas bolsitas de plástico transparente, adheridas al impermeable (te mando la foto), y unas sandalias blancas con unas flores plásticas coloridas en la punta. Así era. Pero algo me sacó de ese estado de alegría suprema. Ya no puedo, aunque lo intento. A veces siento un calor que sale de mi cabeza, y creo que se me escapa el alma. Y todos se burlan. Ese algo que me quitaron, era la certeza del amor. Y desperté en la realidad de un mundo. Nunca me sentí muy atraída por las cosas externas a mí. Pero me mantenía en el mundo, en este mundo. Siempre me sentí más cómoda en la tierra de la fantasía. Pero me abrieron los ojos. Y al tratar de entenderme así, me encontré más lejana. Y quisiera volver a sentir la emoción. Eso es todo, soy espectadora. Trato de participar, pero la única manera que conozco es por medio del arte. Al leer las respuestas a las preguntas que te envié, me noté un poco infantil, y hasta me dieron pena mis requerimientos. Pero una cosa si, tenia curiosidad.

Invernadero


Nadie garantiza que tengan

la misma duración todos los

segundosque vivimos,

Luís Brito García.



10 y 15, casi cinco para las diez y veinte, y me he quedado muda. Soy un mundo, tan transparente, para la luz visible, que la luz solar llega casi sin obstáculos hasta mi interior, y refleja rayos infrarrojos, que son absorbidos por mi atmósfera, calentándome, convirtiéndome en un hervidero, ocasionando un efecto invernadero dentro de mí, y ciertos días, hay calores que se escapan, y siento mucho frío, temo que se instale en mi una era glacial, otros días me nublo, la atmósfera se hace densa y nada escapa, y me empaño, sudo por dentro, pero no lloro. Nada parece detener la radiación. Caminando sola por la ciudad las horas se me vuelan, y gasto cuatro horas en comprar lentejuelas. Cuando por las noches comienzo a divagar por los confines de mi mente, marcando territorios, conquistándolos, pienso en mis freses para estos casos (todos deberían tener sus frases para estos casos), la mía: “se me despertó la tripa hotelera”. A cualquiera esto le sonaría así como un viaje, con hospedaje, muy lejos, yo, en cambio, le doy un significado mas profundo, y sutil, y es que todos esos mundillos que apenas advierto que soy, viajes por mi interior. En todo caso los símbolos emergerán, del subconsciente, del inconsciente y del consciente. ¿Es que acaso soy tres? Estos símbolos no serán revelados a todos, y yo estoy atenta, porque cada vez me importa menos los puntos de vista de las personas, más bien quiero alterarlos. Solo tengo que cerrar los ojos para estar donde quiero, cuando los cierro pierdo hasta el equilibrio, pero lo prefiero, porque pierdo la noción de la realidad. Bailar con los ojos cerrados es casi suicida, pero igual lo prefiero. Todas las cosas tienen su lado perverso, yo no soy una cosa pero también tengo mi lado perverso, que me hace ver todo diferente. Son las diez y veinte, y me he quedado muda.

Caracas, 25 de septiembre


Aunque estuve a través

del valle de las sombras,

no temeré al demonio,

porque estas conmigo.

Salmo 23.


Todos desean la libertad con la que vivo, pero pocos se atreven a pagar el precio, a tomar el riesgo. Luchan contra algo que, en el fondo, ansían. Quisiera volverme loca y percibir el mundo de otra manera. Ayer lo intenté un poquito, y casi lo logro. Soy guarda y custodia de mi subconsciente. Me dejo fluir, buscando mis razones, con los mismos ojos vueltos hacia dentro, solo encuentro picos. Avanzo en un camino y me detengo en otro. Un problema de lindero que debo resolver. Pintura, pensamiento inanimado, conjunto de pinturas, ideas libres, relaciones, pretexto para el juego de componer. En que momento dejo de ser, cuando me vuelvo a reunir. Por qué me diluyo. Comprender no es fácil, mirar, diagramar, reflexionar. Las contradicciones me albergan. Limpiaré mi corazón, lavaré mi alma… solo si me sigues… solo si me amas. Tus formas, son las formas que quiero, tus manos, las que me gustan, somos mamíferos. Espíritus carnales. La fiebre calcina mi alma. Gané un lugar aquí dentro. Los cachorros son parásitos que se chupan la vida de mi perra. Entonces. La vida se me hace parasitaria. He decidido aguzar mis sentidos, prestar más atención al lenguaje de los perros, de los árboles. Es preciso librarme de todo lo que no es mío. Hay alguien dentro de mí, que se agita y grita, retumbando en mi interior. Me invade y ya no soy. Debo calmar mi alma. Ayer lo intenté con 6 pastillas, pero solo una me calmó. No soy distinta, soy disfuncional. Pero no temo. Soy la reina del color. Y toda la noche sonó la música para mí, ya no recuerdo si era rocola o si la escribiste. Espejo retrovisor, efecto de la nada. Sombra que asusta. Bolígrafo nuevo. Nombre en mi memoria. Magnífico abrevadero. Aluciné.

Planetaria


Cuando ya no seamos el amor,

me portaré como la muerte.

Ramón Palomares.




Yo era una niña normal que, de tanto pasear en mi mundo, distraída, oculta tras los signos de mi interior, el tiempo pasó por mi lado y no me notó. Así fui creciendo, solo por dentro, mi cuerpo no detectó el tiempo. Y me descubrí mujer en un cuerpo de niña. Mis compañeros me rechazaron, se burlaron, a pesar de haber crecido conmigo, no podían entender que una mujer se trepara a los árboles, persiguiera arañas y cazara mariposas. Él era un niño, pero un niño de verdad, no una caricatura de niña, como yo. Su piel brillaba tanto, seguro porque creció cerca del mar y las luces del océano se incrustaron para siempre en su piel y sus ojos se tragaron todos los colores del mar. Y comenzamos a andar juntos. Jugando con las lagartijas, mojándonos bajo la lluvia. El me contaba historias de naufragios y yo le hablaba del poder de las estrellas. Nuestras familias no vieron muy bien nuestra unión. Como era posible que un niño estuviese jugando con una mujer, por muy cuerpo de niña que tenga, y que una mujer corriera dando brincos por los techos de las casas con un niño, por muy bellos que tenga los ojos. Así que decidimos ocultarnos. Buscando refugios, cómplices de nuestras aventuras. Sólo compartimos lo que comparten dos niños. Él me enseñó a volar cometas y a comer barquillas desde abajo, juntos alcanzamos las copas de los árboles y los nidos de las aves. Jugamos a la ere y fusilados y cabriolas en el río. Montamos las nubes y nos divertimos con las estrellas. Pero la realidad del mundo nos sobrepasó. Y descubrieron nuestros artilugios. Enfermé. La luna hacía estragos en mí. A veces no dormía, a veces no despertaba. Llevaron hasta mí médicos y curanderos, boticarios y chamanes. Nadie sabía lo que me ocurría. Me llevaron hasta el río, me subieron a las azoteas. Nada parecía remediar mi situación. Hasta que un buen día desperté, ya había sudado toda la fiebre de la distancia, había calcinado en mí todo vestigio de la niñez suspendida. Desperté y desperté mujer.

Perturbia


Esa necesidad de olvidar
su yo en la carne extraña,
es lo que el hombre
llama noblemente
necesidad de amar.
Charles Baudelaire


Cuando te encontré, era una niña, y no te vi a ti, sino un engendro tuyo. Entonces, no pensé. Solo me adentré en tu mundo, ajeno. Me dejé llevar por las imágenes que me ofrecías, relacionándome con unas, reconociendo otras, cuestionando tantas. Me confundí, te creí otro. Me mofé, te creí inhumano. Me rebelé, te creí Dios. Pero la imagen que nos hiere, crea lazos más fuertes. Me identifiqué. Me reconocí parte de tu mundo. Continué buscando los trozos. Descubrí que seguimos a los mismos dioses, que tenemos los mismos padres. Y permaneciste mostrando el camino. Así que te seguí. Visitaba el templo a postrarme frente a tu altar. Retándote a ti, a tu imagen, y a tu engendro. Me rebelé y estaba cautiva. Osaste invadir mi ambiente, y pude tenerte cerca, no tanto, nunca oí tu voz. Aproveché para estudiarte, tus actos, tus movimientos. Quizá era yo quien te invadía. Yo no sé porqué te veía tanto. Que cosas buscaba en ti. Comencé a hablar de cómo me influían tus imágenes. De cómo la manera en la que expresas el humor se internó en mí. No parecían ser señales. Intenté aproximarme, no lo logré. Pero en ese afán de perseguir un mundo, de coleccionar retazos, me acerqué a ti, sin yo querer. Y me encontraste. Supusiste el encuentro, y no hablaste. Esperaste que mi corazón se calmara. Para agitarlo otra vez. Te presentaste, luchador. Prometiste no tocarme, y un escalofrío me recorrió, temí que fuese cierto. Pero la verdad tocaste mucho más que mi piel. Y besaste mucho más que mis labios. Liebre de Marzo. Píntame de besos.

Squizo


El crear es para el autor,

un medio para liberarse

de algo, de olvidar, de dar

sepultura al escoger.

Henry Miller




Soy arena comprimida, y bailo. Pienso en las consecuencias, buscadas, presentidas, encontradas. El producto se deshace bajo el efecto de la ciencia. Descargando un miedo que se contagia, y que no me suelta. Pero aquí estoy, mostrando mis poderes solares, lunares y estelares. Me asustan mis pensamientos. Me nublo, no escucho. Todas las cosas que aun no soy, la persona que nunca seré. Tengo un problema de identidad. No basta un corazón ardiendo. Maraña, ombligo del mundo, tejido estructural, crucigrama por resolver. No soy nada, trataré siempre de ser nada. No quiero ser parte de un mundo que no me alberga. Mundo artificial. Creo que si no volara de vez en cuando, tendría que morir, no me soportaría con los pies tan juntos a la tierra. No me culpo por pensar así, sé que no son sueños. A veces siento cosquillas, calambres o comezón en puntos específicos de mi espalda, como si mis alas buscaran la manera de salir, quizás sea un esfuerzo inútil. Tampoco me culpo por eso. Es el diablo, que se ha instalado en mi vida, debo alejarlo, o morir. Pero no sé morir, aún. Desde tu cumpleaños no siento mi dedo anular. Tengo pensamientos asombrosos de cómo acabar con todo. He repartido vástagos del Rey Cocuiza por la montaña. Busco respuestas… y descubro en la tele que el guaire ahora es de todos, menos mal, las pobrecitas ratas muertas. Tengo una conexión con los animales. Yo sé que ellos me hablan. Soy tres, diariamente, convivimos tres. Me encantaría mudarme de planeta.

Parasitaria


Ojala me aceptasen

Tal como soy

Van Gogh.



Ámame, Piénsame. Extráñame. Pícame. Sorpréndeme. Llámame. Llórame. Búscame. Encuéntrame. Solicítame. Rastréame. Bésame. Refléjame. Presúmeme. Confórtame. Créeme. Reclámame. Entrégate. Indúceme. Perdóname. Escríbeme. Poséeme. Muéstrate. Trázame. Tómame. Gústame. Trabájame. Pruébame. Puéblame. Atrápame. Entírrame. Chúpame. Húrgame. Exprésame. Persígueme. Abrázame. Enchúfame. Añórame. Muérdeme. Diviérteme. Ásame. Aíslame. Analízame. Descúbreme. Cortéjame. Enciéndeme. Rétame. Represéntame. Deséame. Endúlzame. Provócame. Nómbrame. Enamórame. Habítame. Habilítame. Fíchame. Consiénteme. Recuérdame. Visítame. Intúyeme. Prepárame. Ansíame. Mídeme. Pálpame. Guíame. Discúlpame. Nótame. Embriágame. Huéleme. Suéldame. Avívame. Requiéreme. Imagíname. Confórmame. Rásgame. Cíframe. Fírmame. Apúntame. Máname. Extiéndeme. Sospéchame. Píntame. Róndame. Sedúceme. Arrúllame. Quiéreme. Suspírame. Obsérvame. Apasióname. Anídame. Repásame. Asúmeme. Filosófame. Tortúrame. Restáurame. Enfócame. Háblame. Acaríciame. Regístrame. Proyéctame. Fráguame. Úrdeme. Medítame. Repárame. Albérgame. Apabúllame. Profundízame. Distráeme. Hechízame. Sáname. Chócame. Evócame. Convócame. Apódame. Exígeme. Invítame. Apélame. Atráeme. Púlsame. Duéleme. Siénteme. Preténdeme. Ilusióname. Cáptame. Chorréame. Conténtame. Seréname. Irrádiame. Emíteme. Mímame. Hállame. Toréame. Percíbeme. Aciértame. Sígueme. Idéame. Tócame. Invéntame. Indágame. Explórame. Mórame. Incítame. Estréchame. Entrame. Engéndrame. Pacifícame. Apetéceme. Péname. Acorrálame. Alcánzame. Importúname. Ojéame. Dedúceme. Adhiéreme. Invéntame. Remédiame. Avístame. Fíjame. Expíame. Cautívame. Cátame. Patentízame. Cállame. Estimúlame. Concíbeme. Abrígame. Óyeme. Aféctame. Experiméntame. Sopórtame. Pronostícame. Altérame. Cáusame. Insinúame. Asédiame. Apúrame. Apriétame. Maréame. Excítame. Compruébame.